Publicado por ASGDRe

Caracas, 10 de mayo de 2011

Atención:
Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia
Lic. Sonia Mejías. Dirección Derechos Humanos
C.C:
Comisión Permanente de Política Interior de la Asamblea Nacional
Diputada Cilia Flores. Presidenta
Presente.-


Movimientos populares, colectivos e individualidades nos unimos para pedir el apoyo a nuestras instituciones, con la finalidad de iniciar un proceso de investigación y prevención de los crímenes cometidos especialmente a las personas históricamente más vulneradas y excluidas de nuestro país. Nos encontramos en una situación en la que ya son cientos las y los líderes campesinos asesinados, así como el aumento alarmante de homicidios en los cuales las víctimas pertenecen a la comunidad de transexuales. Ya sea por sicariato o por crímenes de odio no vemos desvinculadas nuestras luchas porque entendemos que estamos aún bajo un modelo opresor que si bien intentamos transformar, en ese espacio de tiempo se sigue cobrando la vida de las personas más vulneradas.

Es por ello que hacemos de nuestras luchas una sola, porque no nos entendemos como “minorías” parceladas, nos entendemos como parte de la mayor fracción de la población en un sistema que solo legitima a la heterosexualidad y a las formas de poder basadas en un modelo hegemónico y explotador.

No queremos aislar otras formas de violencia, tampoco a otra población no mencionada, por el contrario, esta iniciativa nace de la necesidad de asumir como pueblo legislador la iniciativa para evitar que se siga vilipendiando, atropellando o soslayando los derechos de todas y todos consagrados en nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Proponemos a las instituciones gubernamentales competentes:
• Investigar y prevenir los crímenes cometidos especialmente a las personas históricamente más vulneradas y excluidas de nuestro país, entendiendo que estos asesinatos forman parte de grupos organizados con alevosía y premeditación, ya sea respondiendo a crímenes de odio (por intolerancia hacia un grupo específico de la población), o por exterminio a sueldo de las y los líderes de base que pugnan por el derecho a vivir en condiciones dignas y de equidad.
• Designar un equipo de fiscales especiales para la investigación -de manera exhaustiva,  inmediata e imparcial- de diferentes actos de criminalidad, violencia y asesinatos perpetrados en razón de la orientación sexual identidad y/o expresión de género, y sicariato.
• Que la Asamblea Nacional adelante la tipificación de la categoría “crímenes de odio” en Código Penal Venezolano. Y que tanto la Comisión Permanente de Política Interior de la Asamblea Nacional, así como el resto de las comisiones se manifiesten públicamente respecto a estos crímenes, reiterando la plena vigencia de los derechos humanos en nuestro país.

 En el caso de las personas transexuales asesinadas hace años, así como las víctimas recientes, inciden factores coyunturales como un trasfondo cultural heterosexista, patriarcal y machista propios de un sistema económico-cultural heredado y al que debemos hacerle frente diariamente. Estamos hablando de la violación del derecho a la vida, a la integridad personal, a la seguridad ciudadana; así como el libre desenvolvimiento de la personalidad consagrado en el artículo 20 de nuestra Constitución. Entendemos que la misión es compleja e intrincada, pero llamamos a evitar la impunidad recordando el artículo 43 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en el que se establece el derecho “inviolable” a la vida. El derecho a la vida guarda estrecha relación con los demas derechos humanos mediante los principios de indivisibilidad e interdependencia.

La vulnerabilidad de las personas transexuales, transgéneros, intersexuales, se ve acrecentada por el hecho de la falta de reconocimiento en la práctica cotidiana de una identidad legal acorde con la identidad físico-psico-social, lo que deriva en la contínua discriminación que termina incidiendo en casi todos los más elementales derechos: el derecho a la educación, a la salud, a la seguridad, al trabajo, a la libre circulación, a gozar de una vivienda digna, lo que conduce a que la gran mayoría de la población trans no tenga otra opción de sobrevivencia que el trabajo sexual, especialmente en la calle; hecho éste que, a su vez, acrecienta las vulnerabilidades en el área de la seguridad personal y de la salud.

Nos solidarizamos con todas aquellas personas pertenecientes al movimiento campesino, obrero, afrodescendiente, indígena, sindical y con los casos de personas asesinadas o víctimas de abuso policial, dejando de manifiesto que nuestras luchas están vinculadas.

Se adhieren a la presente los y las abajo firmantes:

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